Pipipi pipipi pipipipipi pippipi ¡Goooooooooooooool en las Gaunas! ¡La madre que os trajo! Jodeeeeeer, ¡La madre que os trajo! Lo del cenorrio del viernes fue de lo más espectacular que se haya visto nunca en la pecera. Tras los intentos geriátricos del Sr. Marisco se escondía la bomba informativa. Ciertamente, el Flower Metal triunfó sobre cualquier otro tipo de musiquilla propuesta. ¡La madre que os trajo!
Confieso que se ha derrumbado el último mito de la pecera. Ahora, con retraso por mi visita a la Ciudad del Lago, no muy lejos de la jaula de grillos pero lo suficientemente alejado como para no ser visto, debo hacerme eco de las voces de todo el zoológico y el jardín botánico y dar a conocer a
los filisteos la buena nueva. ¡La madre que os trajo! Me siento como un menorá (no lo busquéis en google, ya lo he hecho yo, es el candelabro de los judíos), porque… ¿Cuántas velas debo haber aguantado? Ya sé que me diréis que ser una planta es lo que tiene, pero… un poquito de por favor!
No sé mis queridos lectores si el colapso es lo que define esta situación, pero lo cierto es que cualquier otro acontecimiento parecido, excluyendo por supuesto la boda de Doña Elena con el Sr. Marichalar, no me ha impactado tanto. Supongo que lo cortés y políticamente correcto es ser natural y felicitar a los implicados, pero ¿he sido yo políticamente correcto alguna vez? ¡Anda y que os den, la madre que os trajo!
Bueno, ni que decir tiene que si lo sé no paseo a Avisperos y a Planta-Caja por Barcelona la Nuit. Me hubiera gustado estar allí, buscar un espejo y confundir a un talofito con un boniato (en pasta, claro). Maldita sea mi suerte, me faltó poco para verlo en directo. Pero creo que es mi sino: siempre he tenido la sensación de estar cerca de, pero nunca en. Bueno, quizás no es del todo cierto, pero ¿a quién le importa?
Confieso, a los únicos efectos de que Flower Metal lo sepa, que cuando advertía que hablaría de temas semejantes en una entrada anterior de este blog, no tenía ni idea de esta fusión nuclear. Es como el Mágnum doble Chocolate, doble calidad. Creo que, si todavía no es conocida la noticia por Granbom, se morirá cuando la conozca. Recemos por él por adelantado.
Por lo demás, contar que… ¿A quién le importa lo demás? Hoy a nadie, así que será otro día cuando hable de lo demás.
Buenas noches
Confieso que se ha derrumbado el último mito de la pecera. Ahora, con retraso por mi visita a la Ciudad del Lago, no muy lejos de la jaula de grillos pero lo suficientemente alejado como para no ser visto, debo hacerme eco de las voces de todo el zoológico y el jardín botánico y dar a conocer a
los filisteos la buena nueva. ¡La madre que os trajo! Me siento como un menorá (no lo busquéis en google, ya lo he hecho yo, es el candelabro de los judíos), porque… ¿Cuántas velas debo haber aguantado? Ya sé que me diréis que ser una planta es lo que tiene, pero… un poquito de por favor! No sé mis queridos lectores si el colapso es lo que define esta situación, pero lo cierto es que cualquier otro acontecimiento parecido, excluyendo por supuesto la boda de Doña Elena con el Sr. Marichalar, no me ha impactado tanto. Supongo que lo cortés y políticamente correcto es ser natural y felicitar a los implicados, pero ¿he sido yo políticamente correcto alguna vez? ¡Anda y que os den, la madre que os trajo!
Bueno, ni que decir tiene que si lo sé no paseo a Avisperos y a Planta-Caja por Barcelona la Nuit. Me hubiera gustado estar allí, buscar un espejo y confundir a un talofito con un boniato (en pasta, claro). Maldita sea mi suerte, me faltó poco para verlo en directo. Pero creo que es mi sino: siempre he tenido la sensación de estar cerca de, pero nunca en. Bueno, quizás no es del todo cierto, pero ¿a quién le importa?
Confieso, a los únicos efectos de que Flower Metal lo sepa, que cuando advertía que hablaría de temas semejantes en una entrada anterior de este blog, no tenía ni idea de esta fusión nuclear. Es como el Mágnum doble Chocolate, doble calidad. Creo que, si todavía no es conocida la noticia por Granbom, se morirá cuando la conozca. Recemos por él por adelantado.
Por lo demás, contar que… ¿A quién le importa lo demás? Hoy a nadie, así que será otro día cuando hable de lo demás.
Buenas noches
4 comentarios:
No hablaré sino es en presencia de mi abogado... joder, que mi abogado soy yo mismo.
Pues eso, nada que decir...
Decepcionante comentario, sin duda
En el lugar del fin del mundo las noticias llegan tarde. Ciudad del Lago, más cosmopolita, cuenta con los mejores reporteros deportivos, que pueden dar cuenta del minuto y resultado mejor que en la SER.
Desde luego, desde luego... Confieso que desde la rapada del Gran Delfín no había estado tan conmocionado...
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